Muchas veces, cuando estaba triste o enojada, o en esos días confusos donde todo se mezcla y se vuelve gris, escribir me alivió. Fue mi manera de poner un poco de luz en medio del caos. Con el tiempo, ese gesto que empezó como un intento de sostenerme se convirtió en un hábito, en una práctica que me acompaña hasta hoy.
Escribir es un hermoso vicio.
Por eso quiero compartir con ustedes algunos tips que me ayudaron mucho, para que también puedan encontrar en la escritura un pequeño refugio cotidiano.
Lo primero es tener un cuaderno o libreta propia, íntima, como un diario. Ese será el lugar donde vas a escribir sin filtros, sin exigencias, sin pensar en que alguien te va a leer.
Podés comenzar respondiendo preguntas simples. Lo importante es la honestidad con la que las contestes:
- ¿Cómo me siento hoy?
- ¿Por qué me siento así?
- ¿Qué emoción me habita?
Y después, simplemente, escribirle a esa emoción como si fuera una persona: decirle qué te pasa, preguntarle qué quiere, contarle lo que sentís.
Créanme: no solo calma el día, sino que abre una puerta hermosa para incorporar la escritura a tu vida.
Recuerdo que, en mis días más oscuros, hacía una lista de mis “demonios”: uno por uno, con nombre y apellido emocional. Y a cada uno le escribía un cuento. Y siempre, pero siempre, con finales felices.
Te dejo algunos ejercicios sencillos para que puedas intentarlo desde hoy mismo:
Ejercicio 1: “Hoy me siento…”
Comenzá con esa frase y dejá que el resto salga solo. No importa si es una oración, una página entera o un cuaderno completo.
Ejercicio 2: “Esto me pasó porque…”
Permitite encontrar una causa, aunque no sea exacta. Sirve para ordenar.
Ejercicio 3: “Lo que creo que me ayudaría es…”
Sé honesta, aunque la respuesta te dé miedo o te parezca imposible.
Ejercicio 4: “¿Es posible? ¿Qué necesito para que lo sea?”
Preguntártelo ya es empezar a mover algo adentro.
Ejercicio 5: “Escribo un cuento feliz sobre lo que te pasó”
Una versión donde las cosas salen como te habría gustado que salieran.
Es una forma de cambiar la perspectiva de lo sucedido.
Si este tema te interesa y sentís que querés ir un poquito más profundo, te invito a explorar mis talleres de autoconocimiento a través de la escritura. Son espacios pensados para acompañarte desde otro lugar.
Ojalá te animes a darte ese regalo.
Te leo en los comentarios.

